4 ene. 2013

Sound-In 2012


























Sound-In 2012
(S-I2012CD)

Uno de los proyectos más interesantes para la nueva música que han surgido en época reciente –lo que lo convierte en una aventura todavía mayor- se llama Sound-In, la sección dedicada al arte sonoro y a las músicas experimentales de la Feria de Arte Múltiple Contemporáneo Estampa que se celebra cada otoño en Madrid. Se trata de una iniciativa comisariada por el compositor y responsable del espacio Ars Sonora de RNE-Radio Clásica, Miguel Álvarez Fernández y por Anne-Françoise Raskin. Ellos son quienes mejor resumen el por qué de su empeño: “Esta apertura del arte sonoro hacia un universo en el que las denominadas artes visuales han gozado de una destacada primacía está ayudando a despertar la curiosidad acerca de unas prácticas entre un público que hasta ahora no había tenido acceso a esta dimensión del arte contemporáneo”.
De las dos ediciones celebradas hasta la fecha, en la última –que tuvo lugar entre los pasados días 25 y 28 de octubre de 2012 en Matadero Madrid- estuvieron presentes organizaciones capitales para la difusión de la música de hoy en nuestro país, caso de Musicadhoy y de la Asociación de Música Electroacústica de España (AMEE), sellos especializados; del veterano y esencial Verso al belga Sub Rosa pasando por el incipiente y modesto Luscinia Discos, galerías de arte con presencia de creadores relacionados con el sonido, como la Galería Weber-Lutgen y Sabrina Amrani, así como plataformas de creadores, amén del lógico encuentro entre compositores, musicólogos, periodistas musicales, etcétera.
Sound-In 2012.
Desde fuera, y sin el conocimiento en primera persona, Sound-In parece erigirse pese a su corta edad en el punto de encuentro necesario de las músicas avanzadas en España, algo que sólo se había dado puntualmente, aunque con un cariz más marcadamente académico, en las actividades paralelas de las últimas ediciones del Festival de Música Contemporánea de Alicante. En este sentido, sí se echa  en falta en la nómina de presentes en Sound-In -ausencias que, en todo caso, presuponemos nunca serían achacables a la organización-, instituciones que prestan oídos (y, lo más importante, presupuesto) a la creación sonora actual, pensamos en las Fundaciones BBVA y Caja Madrid, el CNDM y otras.
Clausurada Estampa y, con ella, esta iniciativa, ¿qué nos queda a nivel documental de esta experiencia a la espera de su reedición en 2013? Pues el producto que de manera más clara puede retratar, si quiera parcialmente,  lo que fue Sound-In, esto es, un doble disco espléndidamente editado, con un artwork que parece evocar la tipografía e imaginería de las publicaciones futuristas de los años 20 del pasado siglo, en el cual, en el primer cedé, se compilan once piezas de autores presentes en la cita como los veteranos Eduardo Polonio y Llorenç Barber y otros de la nueva generación como Isaac Diego y Ferrer-Molina.  En el segundo disco, se da cabida a una decena de propuestas seleccionadas del denominado ‘programa Sound-In para nuevos creadores’, fruto del taller realizado ad hoc redundando en esa idea motriz que debe animar a cualquier evento de estas características; no sólo el abrazo corporativo y el saludo al  mundo exterior, sino también, en la medida de las posibilidades, el estímulo a los nuevos compositores.

Audición: En sí, Fernando Millán.
Descendiendo al detalle, el primer disco se inaugura con la pieza Alba, con el violonchelo de Sara Galán y el laptop de Edu Comelles. Música ambient de ecos rurales (cencerros incluidos) que recuerda el paisajismo ensimismado de Hildur Guðnadóttir. El cello, debidamente modificado, acabará destilando residuos sonoros de querencia industrial, todo en el escaso marco de unos ocho minutos que dejan con ganas de más. A la muestra que presenta el Colectivo maDam le falta una mayor definición; es válida como documento de concierto, pero no sabemos realmente qué senderos transitan estos músicos. Isaac Diego en Siete micropiezas para un banquete sonoro parece invocar, ya desde su propio título, el espíritu de la Tabula Plena del mítico Flatus Vocis Trio que crearan Bartolomé Ferrando, Fátima Miranda y Llorenç Barber. Pero en la obra de Diego el humor cede su lugar a la estilización, como si aquella reunión pos-Zaj que, dijimos, parece citar, se hubiera encontrado de frente con los Neue Vocalsolisten.
Colectivo maDam. Sound-In 2012.
Si este doble cedé Sound-In se convertirá alguna vez en referencia de culto buscada por algunos coleccionistas será por la pieza Transparencias de Eduardo Polonio, un nuevo aporte en el catálogo de este inmenso creador electroacústico de cuyas últimas obras no tenemos constancia alguna fonográfica. La obra es muy representativa de su periodo actual –pensemos por ejemplo en Trois moments précédant la genèse des cordes y en La última pócima-  con esos sonidos comprimidos que bullen soto vocce otorgando un aire de irrealidad, de intangibilidad a toda la composición. Ferrer-Molina en su Vibrato entronca con el tejido musical del Colectivo maDam, hay algo de repetitivismo a lo Glenn Branca en esta vibrateada exploración de un continuo que coquetea con el noise en su tramo final. Luego Fernando Millán, con indisimulado gusto por la estética del error, propone en su miniatura En sí un acercamiento ibérico a la text-sound composition que cincelaron los suecos y que luego corrió por los círculos underground de la poesía fonética europea.
Del ya tres veces citado en este texto Llorenç Barber se olvida a menudo tanto su trabajo performativo como el puramente instrumental y fijado (más o menos) ajeno al universo de las campanas. Realizada junto a Montserrat Palacios, Sintagma, o sobre las mandíbulas del sonar nos sugiere una competente manipulación de ruidos bucales, como un Jaap Blonk muy domesticado. Nos hubiera gustado que la edición fuera algo más prolija en detalles e intenciones, pero la necesaria contención presupuestaria no ha permitido desmanes literarios en el cuadernillo que se adjunta. Josep Lluis Galiana (saxofones), Gregorio Jiménez (objetos, laptop y electrónica) y Thomas Bjelborn (controladores Wii y laptop) crean en INSIDE3 una singular improvisación –consola de videojuegos mediante- en la que una primera parte instalada en el free-jazz se abre camino hacia una conclusión de pura composición acusmática y rutilante magnetismo.
El veterano Wade Matthews (síntesis digital y grabaciones de campo) y el guitarrista Javier Pedreira tejen en Ringing una meditativa secuencia punteada por accidentes sinusoidales que, como otras piezas del album, hubiera permitido un mayor desarrollo. Abismo concreto, de Jazznoize, queda un tanto diluido en el fresco de propuestas por su tono neutro, lánguido. Por último, Josué Moreno clausura con flowing micros, una crepitante composición electroacústica de intensa habitabilidad.
Inaugura el segundo disco la argentina María Cristina Kasem con la pieza Ecos de lo inefable, música de corte incidental, ambiciosa en su dramatico y abisal tejido electrónico. Siendo magnánimos, lo mejor que podríamos decir de El hombre más extraño del mundo, de Fernando Epelde, es que parece un trasunto pop, un esqueje hispánico de alguna story de Robert Ashley. Pablo Sanz, en su Aeolian Transmission, oscila entre el paisaje sonoro y su ulterior modificación. Con un irrefrenable pulso rítmico de glassianas reminiscencias, la Música para danza de This Day In, se acomoda más en las órbitas de las Nuevas Músicas que, en España, tienen a su principal valedor en el excelente y voluntariamente marginal Juan Manuel Cidrón. De puntillas pasan por el oído tanto Ku'damm Steel-life Sketches, de Gabriel Santander, como Gregorianal de Sergio de Pablo. Reflujo (Reflux) de Jorge Marredo nos sitúa en el epicentro de lo que parece ser un paisaje urbano y La traductora, de Estel Boada, entronca con la estética de Epelde de una forma más lograda, aquí hilvanando una amable fantasía robótica sobre la tecnología. Fénixes, de Mateo Mena, es una intensa miniatura entomológica de impecable factura y Camino a Lào Cai de Lucas Bolaño resulta una sugerente creación de escolástico arte sonoro.

Audición: Fénixes, Mateo Mena.
El disco Sound-In 2012 puede adquirirse solicitándolo a Arsonal en el siguiente link.