Crítica disco Mario Prisuel... by Ismael G. Cabral on Scribd
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1 jun 2020
21 ene 2020
5 mar 2019
Nuevos músicos para Stockhausen. El proyecto “Aus LICHT” (I)
Festival de Holanda, el Real Conservatorio de La Haya y la Fundación Stockhausen han unido esfuerzos para alumbrar el proyecto operístico más ambicioso llevado nunca a cabo. Aus LICHT constituye una síntesis de casi 20 horas de produción escénica y musical alrededor de la heptalogía lírica LICHT, de Karlheinz Stockhausen (1928-2007). Esta se presentará en tres jornadas (31 de mayo a 2 de junio, 3 a 5 y y 8 a 10 de junio). Con dirección musical de Kathinka Pasveer y escénica de Pierre Audi, el montaje, que se podrá ver esta primavera en Ámsterdam, cuenta también con una generación de (jóvenes) nuevos músicos que durante más de dos años han estado trabajando minuciosamente todo este imponente universo en el que lo instrumental y lo electrónico dialoga con todas las artes. Un Gesamtkunstwerk mucho más ambicioso que el que nos legó Wagner. Conocemos de primera mano las impresiones de algunos de sus más involucrados participantes: los trompetistas Christopher Collings y Elisabeth Lusche, el pianista Ivan Pavlov y los clarinetistas Denise van Leeuwen y Daniele Zamboni.
24 dic 2013
Karlheinz Stockhausen, 'Amour', 'Der kleine Harlekin', 'Wochenkreis'
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| Audición: Wochenkreis (Sonntag-Lied 2) |
Tercero de los registros que el clarinetista Michele Marelli dedica a la obra de Karlheinz Stockhausen (1928-2007), este que nos ocupa nos
parece el más completo de todos ellos, también el más accesible, dada la
excesiva aridez que puede llegar a suponer la audición de los dos anteriores,
monográficos para su instrumento a solo: Harlekin (Stradivarius, 2009) y For bassethorn (Stradivarius, 2013). Para su debut en Wergo, el músico ha elegido tres
piezas: Amour (1974-76), Der kleine Harlekin (1975), ambas para clarinete, y
Wochenkreis (1986-88) para clarinete tenor y sintetizador, resultando la
grabación de esta última una adición fundamental a la fonografía del compositor
alemán; estando además todo el disco avalado por la Fundación Stockhausen.
Todas estas piezas pueden hallarse en diferentes discos de
la Stockhausen Verlag en ediciones referenciales (Wochenkreis goza de una interpretación
formidable a cargo de Suzanne Stephens y Simon Stockhausen en el cedé número 32
de la colección oficial), pero la que ahora presentamos completa cualquier
ejecución anterior y, en fin, celebra la vigencia e interés que continúa
suscitando la obra del autor de Kontakte. Permitiéndoseme la nota al margen,
resulta llamativo y satisfactorio comprobar cómo un concierto con su música (Oktophonie en New York, marzo 2013) derivó en un sensacional espectáculo instalativo que alcanzó un gran impacto en
los medios de comunicación y, por extensión, acabaría colgando el cartel de ‘no
hay billetes’ en todos sus pases. Que las funciones de la versión concertante
de Samstag aus LICHT el pasado mes de junio en München [lea aquí la crónica] crearan una tensión
cultural y un éxito de público rotundo situaron este acontecimiento como uno de
los más sobresalientes de la música viva en este año que ya nos deja. Y que, en
breve, La Fura dels Baus vaya a continuar girando un novedoso espectáculo infantil centrado en la música y la cosmología de Stockhausen no hacen sino
corroborar la actualidad de su obra y la creciente conmoción que esta genera allí
donde se propaga.
La discografía tampoco es ajena a este constante revival. Y
el disco de Marelli es buena prueba de ello. Expressions of Joy es el inequívoco, optimista y entusiasta
título bajo el que el propio clarinetista abriga las tres composiciones
interpretadas en el álbum. La realización que hace de Amour es sólo una de las
muchas posibles; cinco piezas poemáticas que Stockhausen escribió con
diferentes dedicatarios. Explica el intérprete que la primera de ellas, Sei wieder fröhlich, supuso también su iniciático encuentro con la obra del genio. A los 12 años. Ocho años después conocería a Stockhausen, lo que daría paso a una intensa relación artística que se mantuvo muy viva durante más de una década, participando en numerosos estrenos mundiales bajo la dirección de aquel. Llegados a este punto confesaremos que los sonidos descarnados a la par que hermosamente líricos que se acumulan en la composición nos llegan mejor en la versión de saxofón antes que en el más limitado registro del clarinete. Pero, en lo esencial, diremos que Marelli es capaz de penetrar en estos pentagramas y traducir su profundo ritmo hipnótico. Su dominio de la levedad también resulta apabullante: el músico recuerda cómo Suzanne Stephens fascinó una vez al compositor interpretando sólo con la boquilla del instrumento acompañándose del movimiento mímico de sus manos en una habitación de hotel, ante la imposibilidad de hacer sonar el clarinete en los pasajes más extremos en aquella circunstancia, lo que acabaría motivando una especial inclinación del músico por los sonidos quedos.
Der kleine Harlekin, miniatura emancipada del algo prolijo Harlekin, es seguramente una de las piezas más interpretadas de Stockhausen junto con Tierkreis. Su carácter teatral –se trata de una estricta pantomima- y la conjunción de gestos escénicos y fórmulas musicales que en la partitura se acumulan la han convertido en una obra referencial para todos los clarinetistas interesados en el repertorio contemporáneo. Marelli la ha preparado junto a Stephens y Stockhausen, por lo que su versión, escuchada en paralelo junto a la de la compañera del músico, nos parece no sólo perfecta técnicamente, también un tanto estrictamente similar.
Llegados a Wochenkreis es donde el álbum alcanza su cénit. El sintetista Antonio Pérez Abellán, colaborador de Stockhausen, acompaña a Marelli en una partitura (registrada el pasado mes de marzo en Alicante) que, parcialmente, deriva de Montag aus LICHT. Estamos, como en otras ocasiones (se piensa en Düfte-Zeichen de Sonntag aus LICHT) en una obra-repaso en la que se compilan las fórmulas musicales que el compositor adjudicó a cada uno de los días de la semana que integran a su vez la heptalogía operística LICHT. En poco más de 25 minutos, Wochenkreis concretiza la esencia primigenia de esta obra de arte total, una suerte de via crucis en la que el clarinetista representa al hombre que medita ante los símbolos que encabezan cada día de la semana y Lucifer, encarnado por los sonidos electrónicos que emanan del sintetizador y que tratan de tentar al ser humano. Es así, en otra lectura paralela, un viaje iniciático el que aquí se propone que parte del nacimiento y culmina en la ascensión de Dios, pues no otra cosa representa la columna vertebral argumental del ciclo lírico. Pérez Abellán otorga una vez más la clásica sonoridad electrónica que reconoceremos inmediatamente como stockhausenciana y Marelli se enfrenta a ella provocando encuentros de una musicalidad que imanta la escucha, que vuelve una vez más a ensimismarnos en una sima de donde resurgimos entre conmovidos y estupefactos.
4 jul 2013
Karlheinz Stockhausen, 'SAMSTAG aus LICHT'. BR Musica Viva München (26/29-06-2013)
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| Ulrich Löffler. |
Anunciada
como una versión ‘cuasi concertante’, SAMSTAG se
ha ofrecido de manera dividida, en varias jornadas, lo que sin duda
ha restado intensidad a la posibilidad que supone experimentar una
creación como esta en una única sesión. Las dos primeras escenas
que reseñaremos corresponden a las interpretadas en la tarde del 26
de junio en el Muffathalle,
una sala volcada principalmente en la programación de música
popular pero que resultó ejemplar para la acogida de las dos
modestas aun solventes presentaciones semiescénicas de Luzifers
Traum y Kathinkas
Gesang (als Luzifer Requiem).
El pianista del Ensemble
musikFabrik Ulrich
Löffler sustituía al anunciado teclista Benjamin Köbler, del mismo
conjunto. Su ejecución no dudaremos en calificarla de referencial
por cuanto que supo resaltar todo el arsenal motívico agazapado
entre el torrencial acúmulo de clusters,
manipulaciones del arpa del piano, insistentes y dramáticos
recitados numéricos, susurros, sonidos de campanas y dinámicas
extremas que plantea la partitura. Serpentearon los anuncios de las
fórmulas que describen a Michael, Eve y Luzifer, protagonistas
de LICHT,
sin temor a mostrar una visión casi hedonista de una partitura
francamente hermosa, menor si se quiere en comparación al resto de
escenas de la ópera, pero con un encantador aire naïf que
corre el peligro de ser enterrado por las técnicas instrumentales
más avantgarde que
se ponen en juego. No estuvo a la altura esperada el bajo Michael
Leibundgut, muy afín al universo Stockhausen (y presente en las
representaciones de SONNTAG y MITTWOCH),
que al menos en su primera interpretación acusó problemas de
afinación. No juzgamos tampoco suficiente su amplificación –culpa
acaso del técnico de sonido, Florian Zwissler-, muy modesta como
para imponerse como auténtico príncipe de las Tinieblas y desde
luego bastante pálida al lado de la registrada en la grabación de
la ópera (editada por StockhausenVerlag)
a cargo del bajo Matthias Hölle.
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| Michael Leibundgut. |
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| Kathinka Pasveer. |
contexto de una música que no ceja de sorprendernos por su inmediato calado emocional en el oyente. Alrededor de ella seis percusionistas del Ensemble musikFabrik representaron otras tantas tentaciones que atan al ser a la tierra mediante los seis sentidos (siendo el sexto para el autor de Mixtur el pensamiento). Los músicos, todos ellos revestidos con los ‘instrumentos mágicos’ diseñados por el propio Stockhausen (y traídos desde la Fundación del compositor en Kürten), crearon un clima de transgresora ensoñación, pesadillesco, con insertos tímbricos de abierto humor, también con perceptibles ribetes de música oriental, de la que tanto bebió el creador alemán y que tan originalmente supo incardinar en su imaginario sonoro. La espacialidad que permitía la sala, aquí sí bien utilizada, apoyó una sensación de estar asistiendo a una suerte de ritual místico, de una intensa y reconocible espiritualidad.
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| Marco Blaauw. |
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| Helen Bledsoe. |
A las diez de la noche comenzaba en la Kirche St. Michael la cuarta y última escena, Luzifers abschied, cumpliéndose así el deseo del autor de que la conclusión de SAMSTAG se produjera en una iglesia cercana al teatro donde la ópera se haya venido desarrollando. En este caso además se produjo la particularidad que, a los escasos diez minutos que la separaban de la Herkulessaal, el templo de San Miguel de Múnich luce sobre su altar un imponente fresco que muestra al Arcángel Miguel luchando por la Fe y matando al Diablo, presentado en forma de dragón, lo que hacía del recinto un espacio idóneo para el desarrollo de un acto en el que damos la despedida a Lucifer. Escrita para coro masculino, órgano y siete trombones, la obra, redactada con ocasión del octavo centenario de San Francisco de Asís, toma su Himno a las Virtudes como texto central, siendo dividido en trece partes que se corresponden a su vez con el último segmento de la triple fórmula de la ópera.
El
director de orquesta Rupert Huber, al que no vimos durante toda la
'semiescenificación al estar oculto tras un biombo blanco, fue el
encargado de preparar a la sección masculina del Chor
des Bayerischen Rundfunks
con el concurso de Peter Kofler en
el órgano y un conjunto de jóvenes trombonistas del Conservatorio
Superior de la ciudad que, además de su prestancia en este capítulo
conclusivo, también brindaron una imponente a la par que serena
obertura, Luzifer-Gruss, como preámbulo al acto final. Obra
trágica, escalofriante en su oscuro sonar y cargada de simbolismo,
Luzifer-Abschied pareció representar un masivo exorcismo con los
miembros del coro cantando de espaldas al público repartidos por toda
la nave central del templo y corriendo después calzados con zuecos
que producían un intenso efecto percutivo de enorme resonancia que
era acompañado además con otros pequeños instrumentos (campanas,
carracas, pequeños artefactos de madera...) ejecutados por los
propios cantantes, ataviados todos ellos con los hábitos
franciscanos. Con algunos demoledores crescendos -con el apoyo del
órgano de la Iglesia y de los trombones-, la música, de un
cromatismo tan exacerbado que alcanzaba auténticas cotas de delirio,
extasió al público que abarrotaba el templo y que asistió entre el
pasmo y la excitación a un momento único, a una encrespada lucha
entre el bien y el mal. El final de la ópera, ya en el exterior de
la iglesia, supuso la afirmación de las virtudes franciscanas y la
consiguiente victoria del bien rubricada con la liberación del
hermano pájaro, en este caso un cuervo, bellísimo animal muy
habitual en estas tierras. Cabría hace notar en este punto que los
responsables de cualquier escenificación operística, como
espectáculo completo que es, deberían hacer valer las infinitas capacidades simbólicas del género recurriendo a soluciones igual de plausibles y que no significasen el absurdo recurso de utilizar un ser vivo atemorizado. SAMSTAG concluyó con una ceremonia, tomada por Stockhausen de las tradiciones de Sri Lanka, consistente en la ruptura por parte de los monjes/cantantes de cocos, proceso en el que se exteriorizan deseos, expresados en voz alta, todo ello acompañado por el repique de campanas, que sorprendió a numerosos transeúntes ajenos a la representación, y en esta ocasión, siendo punteado este instante de masivas emociones por una finísima lluvia que volvió a hacer acto de presencia en una jornada inusitadamente fría para tratarse del penúltimo día de junio. En el aire una pregunta cargada de anhelante expectación, ¿cuánto tiempo tendremos que esperar para asistir en algún lugar del mundo a la interpretación de alguno de los otros capítulos restantes de esta arrebatadora heptalogía operística?
* Todas las fotos contenidas en el texto, propiedad de la emisora BR, pueden contemplarse en el siguiente link, junto a una amplia galería gráfica del evento.
16 abr 2013
Karlheinz Stockhausen, 'Michaels reise um die erde'
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| Audición: Michaels reise (Station 3) |
Sepultado entre la siempre creciente discografía contemporánea, el aficionado ha de reparar necesariamente en un álbum que sólo hace unos meses ponía en el mercado el sello Wergo. En él, una única obra, Michaels reise um die erde (El viaje de Miguel alrededor de la tierra) (1978), segundo acto de DONNERSTAG aus LICHT (Jueves de LUZ) de Karlheinz Stockhausen (1928-2007). Sucede que este episodio concreto de la inmensa y genial heptalogía del compositor de Mödrath supuso el primer encuentro, aún en vida del músico, entre él y la compañía catalana La Fura dels Baus. Previsto para su 80 cumpleaños, la repentina muerte del compositor impidió que este asistiera a la puesta de largo del montaje, acaecida en Viena en la primavera de 2008.
De aquella fascinante conexión entre dos imaginarios llamados a encontrarse surgiría la posibilidad de recrear y estrenar mundialmente SONNTAG aus LICHT (Domingo de LUZ) como sucedería finalmente en 2011 en la Ópera de Colonia (una reseña del acontecimiento puede ser leída en este mismo blog). Lamentablemente, el considerable presupuesto manejado por Carlus Padrissa & Cía en la ciudad alemana no tuvo correlato en la francamente mediocre, por más que excelente en lo musical, producción –firmada por Graham Vick- de MITTWOCH aus LICHT (Miércoles de LUZ) en Birmingham el pasado (cuya crónica está aquí).
En todo caso sería francamente deseable que La Fura volviera más pronto que tarde al Universo Stockhausen, una aspiración verbalizada primero por el mismo compositor y secundada por Kathinka Pasveer y Suzanne Stephens, máximas responsables de la Fundación que lleva el nombre del autor de LICHT. Apuntaremos además que aquel encuentro en 2007 con Stockhausen supuso el punto de partida para la exploración de otras gramáticas contemporáneas por parte de La Fura. Vendrían después, entre otras propuestas, creaciones escénicas para Oresteia de Iannis Xenakis, Le Grand Macabre de György Ligeti (lea aquí la crónica de su presentación en Barcelona) o Quartett de Luca Francesconi.
En aquellas iniciáticas funciones centradas en Michaels reise se contó, en lo instrumental, con el conjunto musikFabrik, formación que sabe dar con el preciso tono aéreo e iluminado que demandan los pentagramas de Stockhausen. Y con Peter Rundel, quien luego asumiría buena parte de la dirección musical de SONNTAG, pero que ya con el segundo acto de DONNERSTAG que ahora nos ocupa lograba desbancar del podio fonográfico las anteriores dos versiones de las que disponíamos: la primigenia publicada por Stockhausen-Verlag y la que el sobrevalorado sello ECM registraba en 1989 comandada por el propio compositor y con el concurso de Markus Stockhausen en la trompeta solista.
Michaels reise supone una incursión puramente instrumental con trompeta y clarinete más ensemble con sintetizadores y proyección de música electrónica, de tintes autobiográficos en el que el protagonista realiza un viaje por el mundo. El instrumento que define al ángel Michael (Marco Blaauw), la trompeta, se funde con el de Eva (Nicola Jürgensen), el clarinete alto, para recorrer los sonidos del mundo (la orquesta) en un trayecto que tiene paradas folclóricas, absolutamente veladas, en las consideradas por él siete culturas básicas de la Tierra: Colonia (Alemania), Nueva York (EEUU), Japón, Bali, India, África y Jerusalén (Israel). Como contraposición al amor y a la vida que representan los dos protagonistas hallaremos Lucifer (que se erigirá en protagonista en SAMSTAG), el antagonista marcado por el sonido del trombón.
La obra posee además un importantísimo sesgo autobiográfico por cuanto que Michael, más que nunca aquí, parece actuar como un trasunto del propio Stockhausen, que en su juventud viajó por numerosos países, encontrándose especialmente identificado con la cultura que descubrió en Japón, cuya música acabaría animándole a intentar él también la creación de una música totalizadora, universal, que fuera a su vez síntesis global de culturas.
La versión que comanda Peter Rundel supone uno de los registros más gozosos que, en los últimos años, se ha hecho de una obra de Stokhausen, y su publicación en un sello al margen del oficial del compositor, permite vislumbrar cómo existen propuestas de un inmenso calado más allá de la colección escolástica. Rundel y musikFabrik entienden, ya lo hemos dicho, la musicalidad de estos pentagramas como probablemente ninguna otra formación. Además, la profundidad de la grabación (en una audición con auriculares) resulta espectacular, verbigracia del ingeniero de sonido Paul Jeukendrup, y el auditor asiste boquiabierto a una ceremonial y brillante composición donde cada instrumentista actúa como solista por la claridad y destreza de cada uno de los aportes individuales de los instrumentistas de Musikfabrik. Perfecto resumen de la cosmogonía stockhausenciana contenida en la inagotable saga LICHT, este Michaels reise lo señalaremos como una perfecta puerta de entrada a una creación que trasciende la capacidad de comprensión del género humano y que se sitúa entre las obras más preciosas hechas nunca por el hombre.
6 oct 2012
Chorro de Luz. Descarga los programas (XXI)
Con
frecuencia irán apareciendo enlaces para descargar el programa
dedicado a la música de vanguardia Chorro
de luz, que cada martes a las 17.30h (y domingo en su repetición a las 21.00h) se
emite en directo en Radiópolis (98.4 FM en Sevilla). A partir de
esta entrega Chorro
de luz se
suma al servidor iVoox, donde poco a poco irán siendo alojadas tanto
las futuras emisiones como todo el archivo con más de un centenar de
horas de músicas de riesgo
Chorro de luz 122 (230712)
Ars Sonora. 25 años.
Antje Vowinckel: Call me yesterday
Bellés/Iges: Palmeros (fragmento)
María de Alvear: Trueno
Andrés Lewin-Richter: Caminando...
Julio Estrada: Pedro Páramo, casi una ópera radiofónica (fragmento)
Esther Ferrer: Al ritmo del tiempo (fragmento)
Chorro de luz 123 (060812)
Entrevista con Juan Manuel Cidrón
Fragmentos de Electrodoméstico, Gnostic Labyrinth, Yaset, Música para acciones 3...
Chorro de luz 124 (130812)
Karlheinz Stockhausen: Mittwoch aus Licht (fragmentos)
Chorro de luz 125 (030912)
Monográfico Ramón Barce
Entrevista con Jaime Huertas (Cuarteto Leonor)
Cuarteto XI (Pieza para cuarteto)
Cuarteto IV (V movimiento)
Cuarteto III 'Gauss'
Cuarteto II (fragmento)
Chorro de luz 126 (100912)
Emmanuel Nunes 'In Memoriam' (1941-2012)
Litanies du Feu et de la Mer -Libro II- (fragmento)
Versus III
Machina Mundi (I. A Largada)
Degrés (fragmento)
Chorro de luz 127 (170912)
Ernst von Siemens Music Foundation: Composers portraits
Steven Daverson: Elusive Tangibility V: Zugunruhe
Schattenwanderer
Elusive Tangibility IV: Tsukimi
Luke Bedford: Wonderful Two-Headed Nightingale
Man Shoots Strangers from Skyscraper
Chorro de luz 128 (240912)
Ernst von Siemens Music Foundation: Composers portraits
Zeynep Gedizlioglu: Kesik (Schnitt)
Dialogo a tre
Susma – Schweige nicht / String Quartet No.2
Hèctor Parra: Caressant l'Horizon
Chorro de luz 129 (011012)
Entrevista con el compositor Ramón Humet
Con motivo de la edición de Niwa por Neu Records
Escenes del Bosc (VIII. Arc de Sant Martí)
…from the meadows
Quatre jardins zen (fragmento)
Jardí de haikus (fragmento)
Todo cambia, la única verdad
Petals (fragmento)
Chorro de luz 130 (081012)
Monográfico 'Dark Ambient'
Fragmentos de trabajos de Lustmord, Necrophorus, Raison d'Etre, Desiderii Marginis, Allseits, Asmorod, Brighter Death Now, Phelios y Gustaf Hildebrand.
25 ago 2012
Karlheinz Stockhausen, 'MITTWOCH aus LICHT'. Estreno: Birmingham Opera Company (22-08-2012)
| Fachada de Argyle Works. Birmingham. |
MIÉRCOLES de LUZ (MITTWOCH aus LICHT / WEDNESDAY from LIGHT), ópera compuesta por
Karlheinz Stockhausen (1928-2007), entre 1995 y 1997, dividida en un
saludo, cuatro escenas y una despedida, para nueve intérpretes (con
flauta, clarinete bajo, trompeta, trombón, cuarteto de cuerdas y bajo
con receptor de onda corta), coro con conductor/cantante, conjunto
instrumental de 13 solistas, intérprete de sintetizador, dos
bailarines-mimos, música electrónica en cinta y proyección sonora.
Anteriores intentos de estrenarla al completo y en versión escénica
fracasaron en Bonn (Alemania) y Suiza. Ha sido la Ópera de Birmingham la que, el pasado 22 de agosto, al abrigo de los
presupuestos culturales de las Olimpiadas de Londres, ha logrado presentar el último capítulo de la heptalogía LICHT, que quedaba
pendiente después de que SONNTAG conociera el pasado 2011 su primera
representación escénica en la Ópera de Colonia con realización de
La Fura dels Baus (leáse en este mismo blog la reseña de aquel acontecimiento). El estreno en esta ciudad de las Midlands
Occidentales de Reino Unido obedece a una cierta lógica de
continuidad en la relación de Stockhausen con la urbe, toda vez que
en ella se han producido, en el pasado, representaciones de obras de
envergadura como Sternklang y Momente, entre otras.
Y si en la ciudad
alemana la representación del título conclusivo de LICHT adquirió
cariz de acontecimiento (con numerosa presencia los días previos en
los medios y con una ingente cantidad de cartelería
desplegada por toda la ciudad), la comunicación ha fallado en
Birmingham. Comenzando por una muy deficiente relación con los
medios [quien esto escribe publicará próximamente en la revista
Ópera Actual la reseña y no recibió confirmación de la
acreditación hasta 24 horas antes del estreno, cuando ya había
adquirido otras entradas] y continuando con una casi nula campaña de
promoción en la ciudad: ni atisbo de publicidad en lado alguno, sólo
una escueta y desinformada nota al final de la gacetilla ¡teatral! de la
revista What's On? de Birmingham, cuya portada del mes de agosto era
para el musical Dirty Dancing, otro ejemplo más del declive cultural
de una sociedad que prefiere identificarse antes con un inane
espectáculo que con una pieza mayor del genio musical del siglo XX.
Otro ejemplo de mal hacer
fue la organización del transporte. Todo un detalle por parte de la
Ópera de Birmingham el ofertar gratuitamente el traslado al público
en autobuses desde el centro de la ciudad hasta la alejada planta
química abandonada Argyle Works -donde han tenido lugar las
funciones-, pero si no se da a conocer oportunamente la posibilidad
del traslado, el público acaba por no enterarse y estos, como
resultó al menos el primer día, fueron y sobre todo vinieron prácticamente
vacíos. Por fortuna, el tirón de Stockhausen aseguró que las
cuatro funciones colgasen el cartel de 'no hay entradas' y, en
términos de público, pudo hablarse desde un primer momento de éxito
absoluto, quizás fuera esto lo que motivó una cierta desidia a la
hora de contar a la población el acontecimiento que estaba teniendo
lugar estos días de agosto.
| Camerinos abiertos al público en MITTWOCH. |
Argyle Works no era el
espacio de congresos y festivales Staatenhaus de Colonia en el que
vio la luz SONNTAG. Donde en la ciudad germana, el lugar se
desplegaba a las puertas de un gran parque de las afueras y con la
cercanía de la mayor terma pública de Europa, este destartalado
espacio industrial de Birmingham, se inserta
en un polígono empresarial y no hay nada que lo hiciera atractivo.
El llegar hasta allí tuvo algo de peregrinaje pero la certeza de
contar con un equipo musical de enorme solvencia comandado por la
máxima responsable de la Fundación Stockhausen para la Música, Kathinka Pasveer,
aseguraba en un alto porcentaje el gran nivel del que gozaría la
interpretación. Como así finalmente resultó siendo.
Tras el estreno de
SONNTAG en Colonia surgió un rumor: la posibilidad de que la ciudad
acogiera en unos pocos años otro estreno, el de MITTWOCH, confiando
la parte escénica una vez más a La Fura dels Baus, continuando así
el deseo expreso del propio Stockhausen de que la compañía catalana
montase la heptalogía completa [heptalogía que podrá seguirse
en mayo de 2013 en Munich con la interpretación, en versión
semi-escénica de SAMSTAG]. Sin embargo no ha sido así. Al menos por
el momento. Nadie niega la posibilidad de que MITTWOCH pudiera volver
a representarse próximamente, pero lo costoso del empeño y el hecho
de haberse estrenado ya restan fuerza a la posibilidad. La Ópera de
Birmingham tiene en su staff a todo un equipo músical, escénico y
técnico que ha sido el encargado de la realización de la propuesta.
El director de escena Graham Vick es su máximo responsable y ha sido
este notable nombre del teatro lírico especialmente atraído por la
danza, los movimientos de grandes cast (Otello. Birmingham Opera) y
cierta tendencia a la grandilocuencia (Aida. Festival de Bregenz) -lo
que no necesariamente tendría por qué chocar con el imaginario de
Stockhausen- el encargado de concebir visualmente un MITTWOCH que, en lo
respectivo a esta faceta, tuvo más sombras que luces.
De entrada no sabríamos
indicar quién fue el/la responsable de la majadería de aprobar el
contar en los accesos a la sala, durante toda la representación, con
dos camellos reales (un camello falso, Luzikamel, protagoniza
parcialmente la cuarta escena, Michaelion), con la única intención
de pasearlos arriba y abajo mientras que algunas personas les tomaban
fotos. Los camellos los proveyó una empresa explotadora de animales y, en este punto cabe recordar e insistir, en el
hecho de que no existe ningún argumento posible para incluir a
animales en los espectáculos -sean del cariz que sean- toda vez que,
de otra forma, se estaría alimentando la prosperidad de explotadores
cuyo negocio reside en el sometimiento forzoso de unos seres
obligados a una forma de vida que no les es propia, en entornos
ajenos a los suyos (un camión para el traslado, una ópera...) y con
el consiguiente sufrimiento y tristeza que esto les genera.
| Imagen del espacio para Mittwoch-Gruss. |
MITTWOCH
aus LICHT se abre con un saludo musical, con
el Mittwochs-Gruss (2003), compuesto a partir de la música
electrónica de Michaelion, cuarta escena de MITTWOCH. Se trata
de una vasta pieza electroacústica, a partir de una interpretación
sobre el sintetizador del español Antonio Pérez Abellán, un
referente en la interpretación de la música del alemán y uno de
sus más estrechos colaboradores. Su audición, en el contexto de una
función escénica, conlleva obviamente una menor capacidad de
concentración por parte del oyente, máxime si este se ve impelido a
oírla en una minúscula e incómoda silla plegable y si lo que el
director de escena propone es una colección de flashes luminosos por
distintos espacios que apenas resultaban visibles a ras de suelo y
cuya contemplación resultaba desconcertante. En medio de estos
haces de luz diferentes momentos protagonizados por mimos y
bailarines parecían querer explicitar el imaginario del compositor a
través de pequeñas acciones que, en la mayoría de los casos,
bordeaban el ridículo. Sólo un hallazgo por parte de Graham Vick en
esta primera estación: tras escuchar la mayestática y profunda voz
de Stockhausen diciendo, primero en alemán luego en inglés,
Mittwoch Gruss (Saludo de Miércoles), en una esquina una puerta con neones amarillos (color de la ópera) de querencia robertwilsoniana invitaba a ser traspasada para alcanzar un
segundo habitáculo en el que sucedería la primera escena.
| Un instante de Welt-Parlament. |
Welt-Parlament (1994-95)
es la pieza coral más interesante de cuantas compusiera el de
Kürten, por encima incluso de esa soberbia y más compleja masa
polifónica que resulta ser Engel-Prozessionen (de SONNTAG), también
es una de sus mayores creaciones y una pieza no del todo reivindicada
en el campo de la música coral contemporánea. El coro inglés Ex Cathedra, dirigido por Jeffrey Skidmore, realizó una matizadísima
interpretación con proyección sonora de Kathinka Pasveer. Cuenta el
conjunto con una potente sección de bajos y actuaron como solistas
destacados Ben Thapa, con enorme proyección de la voz, y la soprano
coloratura Elizabeth Drury, de amplios recursos, ambas voces insertas
en un conjunto dividido en 12 grupos que cantan por momentos en
idiomas inventados por el compositor basados en estrictas notaciones
fonéticas. Este trasunto de un parlamento político cuyo único tema es la definición del amor fue abordado con sencillez por Vick.
Con iluminación estable durante toda la obra, los coralistas se
subieron cada uno en lo alto de unas escaleras amarillas llevando sus
caras pintadas con las banderas de diferentes naciones del mundo. A
lo largo de la representación, y aprovechando momentos de alteración
en la discusión, algunos cantantes realizaban sencillas y efectivas
visualmente contorsiones de danza contemporánea.
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| Orchester-Finalisten en Birmigham. |
Con Orchester-Finalisten
(1995-96) se puso de manifiesto la incapacidad de Vick para encontrar
el punto exacto entre la ingenuidad y la ciencia ficción, entre lo
abiertamente simpático y el poderoso mensaje de confraternidad y
unión de los pueblos que destila MITTWOCH aus LICHT. Su
escenificación de esta segunda escena cayó en la charlotada, en el
humor de trazo grueso y, como mínimo, en lo mal hecho. La idea,
plasmada por el propio autor, de que los músicos que 'opositan' con
sus solos a una orquesta celestial volasen sobre el público estuvo
suficientemente realizada al situar a estos -todos ellos, miembros de
la Birmingham Opera Company- en unas pequeñas plataformas elevadas
sobre una audiencia que contemplaba la acción acostada en
colchonetas. Más dudas pueden vertirse sobre la saturación de
estímulos visuales (nada estimulantes) de la pieza. Es cierto que de todas las óperas
del ciclo quizás sea esta la menos estructurada en términos de
continuidad dramática, pero esto no debería significa tabula rasa
para ahogar la música con acciones banales. Y contemplar a un
trombonista chapoteando en una piscina infantil sobre una plataforma
que pasa sobre las cabezas de algunos espectadores o tener que
erguirse para ver como un nutrido grupo de baile desarrolla una
coreografía -verbigracia de Ron Howell- a base de simples ejercicios de calentamiento no parece lo más adecuado.
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| Orchester-Finalisten. |
Hubo sí,
estampas más logradas, como la de los señaladores de pistas de
aterrizaje con sus lámparas de intenso amarillo, unos señores
ataviados de decimonónicas maneras destilando humo de sus chisteras
y una momia percusionista tocando un pequeño gong detrás de un descarriado
violonchelista (imagen esta última soñada por el propio
Stockhausen). Pero lo auténticamente grande de esta hora de música
fue la espacialización lograda por Kathinka Pasveer de tal modo que
cinta e instrumentos alcanzasen un punto de cohesión exacto,
llegando hasta nosotros un arrebatador collage con aroma de otras
culturas. Fue, en cualquier caso, una versión de mayor intensidad
que la que en 2010 quien esto firma pudo atender en Amsterdam (reseña aquí). En
aquella ocasión los instrumentistas con sus solos ahogaron una
composición electrónica usada más como colchón que como auténtico
diálogo.
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| Jennymay Logan (Elysian Quartet). |
La escena más famosa de
MITTWOCH y, desde luego de toda la obra de Stockhausen, es el célebre
y polémico Helikopter-Streichquartett (1992-93). El aire es el
elemento básico de esta creación ¿lírica? y así como en
Orchester-Finalisten los músicos 'deben volar', aquí ha de hacerlo
un cuarteto de cuerdas cuyos instrumentos han de fusionarse con la
voz de los propios músicos y las hélices de cuatro helicópteros.
No negaremos que, en un primer momento, hubiéramos preferido que el
Cuarteto Arditti -quienes estrenaron y estudiaron la partitura con el
compositor- fuera el encargado de esta nueva ejecución en
Birmingham. Quizás lo ajustado del presupuesto, seguramente las
vacaciones del veterano y constante Irvine Arditti y los suyos,
hicieron que la empresa recayera en el joven e incipiente Elysian Quartet, una formación inglesa que apenas sí ha dado sus primeros
pasos discográficos y cuyos derroteros parecen sugerir una fuerte
conexión con cierta contemporaneidad más neo que indagativa y
progresista. No es el caso de esta obra, lógicamente.
| Debate posterior al Helikopter-Streichquartett. |
No entraremos
en vacuos paralelismos con los Ardittis -de quien conocemos su
formidable grabación en el sello Stockhausen-Verlag y el dvd que
dirigiera Frank Schaffer- y diremos de antemano que no comprendemos
la razón de que algunos críticos británicos hayan puntuado a la
baja su interpretación (en contra de los sospechosos parabienes que ha recibido la escenografía). El entusiasmo con el que acogieron el
encargo se hizo visible en su propio perfil en la red social Facebook
y las largas semanas de ensayo que han vivido bajo la supervisión de
Kathinka Pasveer acabó dando lugar a una vívida interpretación
quizás no tan agria como esperábamos, pero plenamente vibrante. El
uso extensivo del trémolo que aplica Stockhausen en la obra puesto
en correlación sonora con el movimiento rotativo de las aspas de los
helicópteros conforman un ascenso y descenso emocional a una música
cuya audición en vivo, con la carga de espectacularidad que conlleva
y con el aire de show de todo el conjunto, supone una experiencia
única. El rapero y presentador DJ Nihal, actuó como moderador en la presentación
de la partitura y en el debate posterior, y su intervención, sin
resultar protagónica, pareció estar a la altura sin mayores
pretensiones.
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| Michaelion. |
Para los amantes de la
obra de Stockhausen uno de los momentos más aguardados era el (casi)
descubrimiento de Michaelion (1997), cuarta escena de la ópera y la
que más efectivos concita, pieza que, gracias a estas funciones,
conocerá en los próximos meses la aguardada edición discográfica
que permitirá disponer al fin de todo MITTWOCH en soberbios
registros fonográficos. Estamos ante el Stockhausen más
humorístico, abiertamente naïve. Suceden muchas cosas en
este oratorio de 60 minutos inserto en la ópera: Michaelion es un
cuartel galáctico en el que viven distintos delegados de planetas de
todo el universo que esperan la llegada de Michael, encarnado primero
en Lucicamel, un camello que acabará borracho y que antes habrá de
defecar siete planetas (…). Representar semejante punto de partida,
admitámoslo, es un reto difícil para cualquier director de escena.
Y Graham Vick lo resolvió de manera desigual. No tuvo ningún
sentido desaprovechar gran parte del espacio de una de las naves de
Argyle Works y acabar resumiendo toda la acción en una zona, casi
de manera idéntica a lo que habría sucedido en un teatro a la
italiana. El vestuario -ropas negras con manchas de pintura amarilla-
resultó apreciable, pero el elenco coral se movió con cierta
torpeza, obligados por la coreografía, a pesar de que hicieron un buen trabajo. Y a partir de la elevación de Michael, como operador de
toda la galaxia, la escena cayó en un cierto
estatismo.
| Kathinka Pasveer. |
Por fortuna, siempre la música del maestro alemán volvió
a concentrarnos ante unos pentagramas que suponen una singularísima
mixtura entre el Stockhausen más fiero de la primera vanguardia (en
lo agresivo de la cinta y del tejido vocal) y el postrero que mira a
SONNTAG y al ulterior ciclo Klang (apreciable en la escucha del
Bassetsu-Trio de la sección final de Michaelion). En cuanto a la
ejecución, esta contó con mimbres de la máxima cualificación, lo
que hace que soñemos ya con la posibilidad de volver a oír la
composición con la máxima atención en escucha
aislada. El coro London Voices otorgó una profundidad espacial a la
música con sus cavernosas ejecuciones, Michael Leibundgut fue un
operador-Michael de imperativa proyección en las alturas y
acompañado por la distorsión de un receptor de onda corta y Antonio
Pérez Abellán [léase aquí una jugosa entrevista con él firmada por Paco Yáñez en Mundoclasico.com] en el sintetizador realizó aportaciones clave a esta
riquísima partitura del Stockhausen final. De justicia será citar
también al trompetista Marco Blaauw (trompeta), especialista en
múltiples aventuras relacionadas con el creador alemán.
| Mittwoch-Abschied. |
Nunca una directora
musical se ha impuesto tanto con tan escueta y sencilla presencia.
Como en Michaelion, en la despedida, Mittwochs-Abschied (1996),
Kathinka Pasveer fue la encargada de las óptimas condiciones en las
que llegó la música. El adiós lo conforma una elaborada pieza de
música concreta y electroacústica que ya habíamos escuchado, en
segundo plano, en Orchester-Finalisten, y que aquí se expande
mostrándose casi como una obra nueva. Ritmos, melodías y
sonoridades emanadas del universo que protagonizan los tres
personajes centrales de LICHT, Eva, Michael y Lucifer, este punto y
final supone una íntima recogida, una propuesta de viaje personal
que deberá hacer cada cual en la medida en la que sepa insertarse en
medio de esta cosmogonía antes de regresar al horror que habita en
el mundo terrenal. Lamentablemente la ópera se dio por concluida bastantes minutos antes de que la
pieza acabara. Antes, y con aire de función colegial, Graham Vick puso a algunos
miembros del elenco a pasearse entre el público con carteles que
recogían términos relacionados con MITTWOCH (caridad, humanidad,
comprensión espiritual, visión...).
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| Graham Vick y Kathinka Pasveer. |
Mientras la música continuaba
sonando, en otra sala tenían lugar los aplausos, como eran de
preveer, rotundos. La posibilidad de haber atendido en
vivo esta creación maestra con gran excelencia en lo musical se
impone necesariamente a la poco afortunada realización escénica. Al
final, en cuatro pantallas inmensas, las mismas que un par de horas
antes habían albergado las imágenes en directo del
Helikopter-Streichquartett, apareció Karlheinz Stockhausen, con su
perenne mirada de asombro y curiosidad, como interpelando a la
audiencia. Quizás algo al menos de lo que él soñó en LICHT es realidad en su nuevo mundo.
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